4 – Me gustan los estudiantes, Resistencia y Lucha!!!.

ME GUSTAN LOS ESTUDIANTES, RESISTENCIA Y LUCHA!!!

Desde hace algunos meses que los estudiantes están en las calles de Chile, ya que no es solo en Santiago, donde continúan dando la pelea contra un sistema educacional precario, desigual y mercantil. La agitación y la lucha contra la educación de mercado se han generalizado en todo el país. Las ocupaciones, paros, marchas y jornadas de protesta se multiplican por doquier. Las movilizaciones del pueblo organizado durante este 2011, en Chile, se han apoderado de la escena pública con fuerza. El surgimiento de nuevos actores colectivos y el desgaste del sistema político institucional en su conjunto han puesto en jaque al modelo neoliberal. Protestas en defensa de los recursos naturales, la lucha por condiciones laborales más dignas y las recientes protestas estudiantiles son claros ejemplos de ello.

Durante este extenso proceso de derrotas estudiantiles se experimentó un recambio considerable en las formas de lucha y en las maneras de hacer política estudiantil. De este proceso surgen con fuerzas las denodadas críticas a las dirigencias estudiantiles por parte de la masa estudiantil, los cuales responden a los requerimientos de sus respectivos partidos políticos y la ya conocida práctica de negociaciones a espaldas del movimiento estudiantil. Es en ese marco en el que una nueva manera de hacer política comienza a posicionarse con fuerza, expresada en el movimiento secundario durante el 2006 (en la denominada “Revolución Pingüina”) y en el universitario durante el 2008 (ACEUS). Una cultura política centrada en el diálogo entre los estudiantes de base, de manera horizontal, y en la que los representantes son voceros de las posiciones acordadas por el conjunto de los estudiantes. Ese recambio en parte es propiciado por el descrédito de los referentes políticos partidarios tradicionales y por el avance del modelo neoliberal en materia educativa.     En ese marco de reconfiguración del sistema político partidista, los acercamientos entre la Concertacióny el Partido Comunista (PC) son más claros aun, dejando claro el rol histórico de la Concertacióny el PC como contenedores políticos del descontento popular, encausándolo a niveles institucionales dentro del Estado. En ese proceso general es que desde el 2010 el PC y la concertación a través de plataformas electorales, se insertan con fuerza en las federaciones estudiantiles. La rearticulación del movimiento estudiantil este año ha permitido disputar la hegemonía a la clase política en materia educacional, puesto que ha permitido sacar el conflicto estudiantil de lo meramente gremial para convertirlo en un problema transversal de toda la sociedad, convocando a diferentes actores sociales a las manifestaciones públicas, sin embargo, la actual disputa interna y la presión gubernamental hacen que hoy cualquier tipo de salida al conflicto educacional sea dificultosa. Hoy nosotros, los estudiantes de intención revolucionaria, debemos plantearnos este conflicto entendiendo que la construcción del poder estudiantil es una tarea de todas y todos, y que se construye políticamente con organización y claridad programática. Y para avanzar hacia eso debemos plantear una política reivindicativa que genera unidad al interior del mismo movimiento, fortaleciéndolo política y orgánicamente. Sólo la unidad de los de abajo es la forma para hacer temblar a los poderosos; conformando una unidad efectiva, de base, una unidad real. Esto demuestra que la lucha contra el total desmantelamiento de la educación pública aún no está decidida y que se extiende cada vez más. Las movilizaciones se multiplican, así como también las diversas acciones de protesta. La unidad desde la lucha de los sectores más conscientes del estudiantado se hace imperativa, así como también el fortalecimiento de las formas organizativas propias de un movimiento estudiantil unido, con una participación real y no con aparatos partidarios dirigiendo el conflicto, por eso es necesario implementar estrategias de democracia directa,  horizontalidad, etc. y sobretodo la construcción de una alternativa real y construida desde abajo, con las bases, de una educación que responda a las verdaderas necesidades e intereses de las mayorías explotadas del país. La tarea es inmensa, pero poco a poco el pueblo en su conjunto comienza a despertar y a hacerse oír. Los une la firme convicción de que la educación es un componente esencial para alcanzar y  superar las escandalosas brechas de desigualdad que hoy se viven en toda América Latina. Es así entonces, que los estudiantes chilenos se han planteado la necesidad urgente de recuperar la educación como un derecho social y humano universal, y que esté estructurado en base a un nuevo Sistema Nacional de Educación Pública, gratuito, democrático, participativo y de calidad organizado por los actores que lo componen, estudiantes y docentes. Esto implica entender la educación como una inversión social y no meramente individual, necesaria para la batalla contra la desigualdad y el alcance de la libertad y la justicia social. El movimiento estudiantil este año a través de la lucha y la movilización social (diversas formas de protesta) no sólo ha cuestionado las lógicas mercantiles consolidadas en el sistema educacional chileno, sino que también se ha constituido como un amplificador del descontento social, generalizando el malestar cotidiano de cientos de chilenos hoy víctimas de las peores consecuencias de los altos índices macroeconómicos y ha canalizado, de manera medianamente esboza, todo ese potencial transformador en una crítica directa a la institucionalidad política, económica, institucional y cultural hegemónica. Esta lucha se ha cobrado a una victima por parte del sistema y la represión diaria que sufren estos estudiantes, es la muerte de Manuel Gutiérrez, un joven de 14 años, conjunto con una gran cantidad de heridos y presos.

Desde aquí, desde Uruguay, las condiciones educacionales no son las mejores, y el Estado lentamente se dirige hacia lo que es este modelo chileno de educación, principalmente en lo que refiere a la mercantilización de la misma. Es por esto que es necesario que luchemos por una educación integra, gratuita, e igualitaria para todos, y que no sea una fomentadora de las desigualdades sociales.

La lucha se debe dar en la calle, con todos los actores del pueblo organizado, a través de una unión real, defendiendo los intereses de la clase, y no de sus propias chacras políticas, para esto es necesario la organización en todas sus dimensiones.

Por la memoria de Manuel Gutiérrez!!!

Por que solo la lucha paga!!!

Lucha y organización!!!

Arriba los que luchan!!!

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