Carta Opinión de la fAu| Opinión sindical | mayo, 2011

Ley de Impunidad

Por estas fechas se discute una ley que modifique las condiciones de aplicación de la ley de caducidad. Dicha ley es la forma en que la fuerza política de gobierno ve la posibilidad de subsanar las consecuencias del boicot político al plebiscito por la anulación, hecho que no es contemplado por la ley en discusión, por lo contrario interpreta a la actual ley quitándole las castañas del fuego al presidente, no teniendo que decidir directamente cuales son los niveles de verdad y justicia permitidos para el pueblo, si no que se haga cargo la justicia de los poderosos, cuales son esos niveles. Estas no son las aspiraciones de un pueblo que empujó hasta acá, que luchó y que no se dejó derrotar por los golpistas de ayer y hoy, por los claudicantes ni por todo el aparataje que el sistema puso en funcionamiento durante estos 25 años, para
evitar que alumbrara un poquito de justicia en este país.

Ya no sólo salen los políticos de siempre (Sanguinetti, Batlle, Lacalle y algún otro alcahuete al estilo Huidobro, Saravia o Nin), sino que aparece la nueva generación de golpistas, con Bordaberry Jr a la cabeza. Peor aún, las propias bestias hablan y se defienden. La prensa le abre sus páginas, debemos soportar sus disparates, mentiras y vehemencia. Su asco por todo lo humano. Para mejor, ese “Foro Libertad y Concordia” (que bien podía llamarse “Foro Defensor de Genocidas”) obtiene primera plana y televisión a todo nivel. ¿Cuántas veces fueron recibidas lasMadres y Familiares por la prensa? ¿Cuánto espacio tuvieron junto a Hijos? ¿Cuándo pudieron hablar públicamente de su dolor? ¿Cuándo la prensa se preocupó por tanta injusticia? Para tener prensa y derecho a pública defensa hay que secuestrar niños, asesinara sus madres, desaparecer, torturar… Si eso no es sadismo brotando por los poros de este sistema inmundo, qué es?

Aún así nada está dicho; queda un largo trecho por recorrer. Este 20 de mayo debemos ser cientos de miles, para que se siga abriendo paso la justicia, para que se sepa la verdad, para que nadie olvide ni perdone. Para el rescate y construcción de la memoria histórica social, el rescate de una historia de resistencia, de la militancia de los compañeros desaparecidos, asesinados, presos, exiliados… Un historia que se remonta a otros perseguidos, exiliados, asesinados de la Europa del siglo XIX, de la Comuna de París, de la Italia de 1920, de la España revolucionaria… Un largo trecho de sueños que anclaron por estas tierras y mares y que hoy siguen vivos en miles de jóvenes y luchadores sociales. Una historia de resistencia que no va a terminar, que por más represión y olvidos que se impongan, las flores crecerán, la lucha renacerá y mas temprano que tarde, triunfaremos.

Convenios Colectivos

Muchos sindicatos aún no han firmado convenios colectivos de trabajo: por ello las movilizaciones llevadas a cabo en las últimas semanas, donde se destacan las de los sectores de supermercadismo, gas y tiendas, afiliados a FUECYS. Sectores altamente explotados en lo económico y con una fuerte presión política para evitar que se organicen, luchando a contrapelo de sus dirigencias sindicales que pretenden ponerle techo a sus reivindicaciones, y los aplastan con su dinámica dirigentista. Sectores nuevos que se organizan aparecen en escena hoy, jugando fuerte. Lo mismo para el sector estaciones de servicio, nucleadas en la UNTMRA, con fuerte presencia de trabajadores del Interior del país. Estos sectores son vistos como paradigma de las condiciones para la inversión extranjera, y gozan de los cuidados del gobierno y de las
dirigencias sindicales mayoritarias en esta época.

Una amplia gama de sindicatos y ramas aún no han firmado convenios, ni siquiera han avanzado significativamente en la discusión. Estrategia de las cámaras patronales de dilatar las negociaciones esperando la visita de la delegación de OIT, forcejeando para que se declare ilegal todo lo atinente a la Negociación Colectiva. Estaba claro que en algún momento luego de la instalación de los consejos de salario, llegaría una mayor regulación de la negociación colectiva, ahora con la pretensión de maniatar a los sindicatos con voluntad de lucha. Esta situación demuestra que la negociación instalada, a manera de regalía del gobierno de turno, se paga luego cediendo a las exigencias del propio gobierno Las patronales pretenden volver a los marcos de desregulación laboral que había antes de la reinstalación de los consejos de salario hace unos años, al neoliberalismo puro y duro en materia laboral. Por ello siguen golpeando sindicatos de base, siguen despidiendo, sancionando, reduciendo las plantillas del personal obrero y gozando de el visto bueno del gobierno.

Al día de hoy, en términos globales de país, cerca del 50% del ingreso socialmente disponible, es acaparado por el sector empresarial. Mientras que si sumamos asalariados, jubilados, y prestaciones sociales varias apenas si llegamos a un 33%. El 17% restante lo perciben los cargos gerenciales, directores, etc. De tal modo repartida la torta, la lucha por la mejora de los ingresos familiares aún tiene mucho que decir, y mucho discurso por desnudar. La lucha por los convenios colectivos parece extenderse en el tiempo y tener cierto grado de permanente. Salario y condiciones de trabajo son duras de conquistar, cuando las reglas de juego marcan que la primera va en desmedro de la segunda y que luego hay que defender palmo a palmo para que se respeten en la cotidiana ante los embates patronales. Hay y habrá conflictividad para rato donde poder discernir enemigos, aliados circunstanciales, y compañeros, en función de cómo operen en la lucha concreta. Depende de cómo nos paremos como clase para enfrentar la embestida patronal condiciona si salimos fortalecidos organizativamente. De ese aprendizaje, podrá salir el material para un proceso de cambio profundo hacia una sociedad de justicia que sólo los sectores populares pueden construir y direccionar.

Ley de Asociación Público –Privada

Los planes fundamentales del sistema capitalista van a seguir estando y rodando, gobierne quien gobierne. Cada gobierno le dará su encare, limará o no sus aristas más duras para la población, pero lo llevarán adelante. Y eso ocurre hoy nuevamente con las privatizaciones. Ya fueron derrotados en variadas oportunidades los intentos
privatizadores de Lacalle, Batlle y Sanguinetti. Sin embargo algo avanzaron: este último en el desmantelamiento de los ferrocarriles y la posibilidad de generación y venta de energía por privados; el primero en Pluna, y con el último de estos vampiros pudimos frenar la venta de ANCAP.

Ya que el pueblo oriental no acepta las privatizaciones a secas, ahora se tratan de imponer por una nueva modalidad, más “progre”, asociando a las empresas públicas con capitales privados para la concreción de grandes obras de infraestructura. Obviamente, todas ellas vinculadas a las necesidades de las multinacionales, articuladas en el marco del Plan IIRSA, ese oprobioso plan previo al ALCAque se viene implementando silenciosamente en América del Sur.

Nada se dice de cómo participará el capital privado, qué regalías tendrá, qué usufructo de las obras, por cuánto tiempo, beneficios, etc. Lo que sí se sabe es que el primer proyecto ya está en marcha y es la privatización a la antigua, lisa y llana de AFE. El Estado invertirá 300 millones de dólares para poner a punto el ente estatal para venderlo a privados, creando una nueva empresa pública que gire en la órbitay el derecho privado con el mismo nombre (AFE).

Con la misma modalidad se piensa operar en ANCAP, ANTEL, UTE, el Puerto, etc. Jugosas ganancias se dará en bandeja al capital multinacional que ya controla varias áreas de importancia (Terminal de Contenedores del Puerto, telefonía celular, concesión de carreteras, zonas francas, etc.) Sumado a eso el control de distintos sectores de la economía: frigoríficos, forestación, tierras, extracción minera, etc. Poderosos tentáculos pretenden succionar la riqueza social de esta parte del planeta. Una rearticulación del capitalismo en estas décadas está ante nuestros ojos. Gobiernos “progres” o de derecha, a lo largo y ancho del mundo operando para los mismos agentes, para las mismas corporaciones multinacionales, para el “poder fáctico” de hoy.

Un amplio debate está iniciando el movimiento sindical entorno a este tema. Hay sectores que ya han manifestado como “deseable” o ven con buenos ojos el desembarco de estas inversiones en nuestro país. Articulación y el sector del PC liderado por Juan Castillo están en esa línea. A todos aquellos sectores que nos oponemos a la entrega de los bienes sociales y de la riqueza a las multinacionales nos espera un arduo trabajo, una dura lucha para evitar la privatización y extranjerización al máximo de la economía uruguaya.

Para muestra basta un botón: las tan esperada inversión de 1500 millones de dólares que hará Montes del Plata (capitales chilenos, suecos y finlandeses) en Conchillas en la construcción de una planta de celulosa no es casual. La hará porque ya es el mayor latifundista de nuestro país al poseer 234 mil hectáreas. Le sigue Forestal Oriental (vinculada a Botnia) con 200 mil hectáreas y la norteamericana Weywrhauser con 140 mil hectáreas. Todas vinculadas a la explotación forestal- celulósica y venta de energía a UTE. Negocio redondo y a varias puntas. Por otro lado, también hay importantes inversiones de capitales argentinos, sobre todo vinculados a la plantación de soja transgénica en el litoral del Río Uruguay.

No es un dato menor, el hecho de que en muchas de estas inversiones, el garante es el Estado uruguayo. Negocio redondo, las empresas pueden invertir, pero sin riesgos. Si les sale mal, pagamos nosotros. Es algo que va mas allá de “atraer inversores”, por no hablar de los mas de 180 millones de dólares de renuncia fiscal que significó la nueva
Ley de Inversiones. O sea, 180 millones que no se cobra a las empresas en un país que dice no tener fondos suficientes para la construcción de escuelas y liceos.
Hacia una salida popular.

Sin dudas que no es un momento sencillo del país. Parece haberse instalado, una dinámica que genera una especie de consenso en la clase política del país en cuestiones de órden estratégico. Un proyecto global que va a contrapelo de los intereses populares, que sigue postergando el reparto. Pero no sería tan grave, si no fuera que buena
parte del movimiento popular que puede y debe empujar hacia los cambios, no estuviera atado a esa misma estrategia. Entonces se torna barrosa la cancha, y la tan necesaria y manoseada independencia de clase se desfleca por momentos, y vuelve a surgir en otros.

Gigantesca tarea de militancia popular queda por delante. De construcción de base, profundización del debate acerca del modelo de sociedad al que apostamos, y sobre todo, de cómo el pueblo se transforma en protagonista directo del proceso.

En esa tarea, estaremos los anarquistas de fAu, arrimando el hombro a la construcción de un pueblo fuerte.

Señalar a los genocidas, rescatar la memoria, contra la impunidad siempre.
Para los pobres del mundo, todos los tiempos son de pelea.
Salud clase trabajadora.
Por el Socialismo y la Libertad.
¡¡¡Arriba los que luchan!!!


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