Carta Opinión de la fAu| Derecha, patronales y gobierno | marzo, 2006.

Derecha, Patronales y Gobierno:

Este trío amoroso, se ha ido consolidando en este último tiempo, con sus necesarios roces que le ponen la sal al romance. Porque mas allá de algunas declaraciones, y supuestas desavenencias, a la hora de las definiciones todo viene muy aceitado.

Por un lado, la derecha viene apostando fuerte y su batería de medidas se viene aplicando prolijamente. Tratado bilateral con los yanquis, instalación de las Plantas de Celulosa y con ello la consolidación del modelo de monocultivo forestal comenzado por Lacalle en los 90, comenzar la reglamentación sindical y varios etcéteras. Todos ellos hacia la consolidación del poderío empresarial, de la sagrada inversión.

Las patronales, poniendo el grito en el cielo por el tema de las ocupaciones, por el incipiente rearme sindical que comienza a exigir y dar pelea por sus derechos. Los terratenientes e industriales invocando su sagrado derecho de propiedad, su “libertad de trabajo” con carneros pagos y matones, la libre circulación de las rutas. Cuando en realidad todo se reduce al derecho de explotar y oprimir a los pueblos, y éstos el único derecho que tienen es el de dejarse explotar. Una casta patronal con pretensiones feudales, acostumbrados a tratar a la gente como mercancías, y que se niegan sistemáticamente a reconocer los derechos de la gente, no respetando ni siquiera los convenios que ellos mismos impulsan, en el marco legal que ellos mismos han inventado. Y en este marco ¿cuál es con el gobierno?.

El gobierno gobierna, y como tal, al frente del Estado que es un instrumento de clase de los poderosos, reproduce la dinámica de jerarquías y termina tomando posición a favor de los de arriba. Es que mas allá de intenciones, este sistema capitalista está armado de tal forma que el margen de maniobra es nulo. Cualquiera sea el que ocupe los resortes administrativos del Estado, estará como un engranaje mas de la dinámica de dominación. Garantizando y legitimando dichos mecanismos, que la burguesía deja librados porque no ponen en jaque su poder y desarrollo. Es más, hasta queda bonito que los “opositores” estén ahora llevando adelante esto. La derecha tiene las manos libres, y la “izquierda” institucional no tiene otra que la complicidad, por estar metidos dentro de esa misma dinámica de dominación.

El aparato judicial:

Dentro de este complejo entramado, no es menor el papel que ha venido jugando el aparato judicial como resorte del Estado. Mas allá de los discursos de supuesta independencia de poderes, algo a esta altura mas que insostenible. Es mas que obvia, la presión que ejercen las patronales, el gobierno y la derecha. No es casualidad que los compañeros gráficos sean procesados, justo el día en que se comienza la discusión parlamentaria acerca de la reglamentación de las ocupaciones. La reglamentación sindical de la mano del garrote hacia los laburantes. Y se trata de la misma “justicia” que garantiza la impunidad de los torturadores, que galvaniza el permanente atropello patronal, y que como contrapartida siempre tiene una dureza extrema para con los oprimidos. Es que la criminalización de la pobreza es una realidad. Las cárceles se llenan de jóvenes pobres de barrios laburantes, pero la “paz” que necesita el sistema para su reproducción necesita ahora de nuevos resortes.

En este marco, se viene profundizando toda una ofensiva contra las expresiones de disidencia, contra todo el que se oponga a sus intereses. Toda expresión de lucha social va yendo a parar a los juzgados. Desde hace años con los presos de los saqueos o “presos del hambre”, luego fueron los presos municipales. Mas acá en el tiempo, los presos de la ciudad vieja, el procesamiento de Irma Leites por las pintadas, y ahora la gota que derrama el vaso es el procesamiento de mas de 60 trabajadores gráficos por el delito de trabajar sin patrones.

El delito de no querer patrones:

Este es el delito por el que los compañeros son procesados. Por poner a funcionar la fábrica bajo control obrero y de manera autogestionaria. Por demostrar, que esa misma imprenta que fundió un capitalista, puede ser gestionada por los mismos trabajadores, garantizando así el sustento de su familia. Por esto la saña de los jueces y fiscales. Por esto el odio de la patronal gráfica representada por la AIGU, en que los grandes empresarios quieren quedarse con los clientes que la cooperativa recuperó, y que así queden las patronales y los inversores como única salida viable.

Y otra veta del asunto, es la clasificación de la gente en ciudadanos clase A y B. Ya que los compañeros que quedaron detenidos, es por haber tenido antecedentes penales. Parece que en el “país productivo” el que labura va en cana. Una paradoja difícil de explicar, en donde queda claro que la tan nombrada “libertad de trabajo” es sólo para los carneros y que el único derecho válido en esta sociedad es el derecho de propiedad. Así lo manifiesta también la Asociación Rural en cuanto a la ocupación de Bella Unión, y acerca de esto ya hay amenazas de citaciones y otras yerbas. Habrá que estar atentos, de dar respuesta inmediata y solidaridad efectiva ante estos temas.

Es que lo que les molesta profundamente, es que desde abajo se vayan tomando iniciativas propias, que no nos sentemos a esperar migajas sino que tomemos de forma directa nuestro destino en nuestras manos. Que las decisiones partan de los propios implicados. Eso es lo que les molesta, porque es lo que cuestiona a fondo la lógica de dominación que garantiza sus privilegios.

La lucha como herramienta:

Es ésta la que debe oficiar de guía en los rumbos que vaya tomando nuestro pueblo, en las formas concretas que se dé, en su articulación diversa. Siempre la pelea como eje aglutinador, como elemento que conjunte y fortifique las distintas experiencias. Esa herramienta que nos permita golpear como un solo puño en función de los intereses de los oprimidos, en franca oposición a los sectores dominantes. Esta herramienta es nuestro gran desafío de construcción en el hoy. Una construcción que es un camino a recorrer, que no puede decretarse de hoy y para siempre. Que se irá fraguando al calor de las batallas conjuntas que vayamos librando, al calor de la solidaridad efectiva, del mutuo reconocimiento como sectores oprimidos y del odio común a los opresores.

Ir recorriendo ese camino de unidad de los de abajo ante los difíciles tiempos que se avecinan. Para defender nuestros espacios organizativos propios y resistir a toda política que busque la judicialización y criminalización de la protesta. Porque no es un tema que atañe sólo a los “radicales” sino que es mucho mas profundo. Están buscando consolidar toda una política de control social, donde sólo se acepte lo que desde el poder imponen como aceptable. Se trata de reivindicar nuestro sagrado derecho a la rebeldía, a expresar nuestro descontento y a buscar nuestras soluciones por nuestro propio camino.

Porque los caminos que ofrece la institucionalidad del sistema ya han mostrado ser callejones sin salida para los pobres. En cuanto a esto, no tenemos recetas mágicas ni las aceptamos, sólo reivindicamos que la única alternativa real para los pueblos, es ir generando espacios de resistencia a este modelo social excluyente, espacios que vayan ensayando ese otro mundo posible que queremos gestar, al tiempo que cuestione y se oponga de manera frontal al salvajismo llamado “economía de mercado”.

A redoblar esfuerzos entonces, para resistir todos los embates contra los luchadores sociales y sus organizaciones. A construir la resistencia popular.

Libertad inmediata para los 3 presos gráficos.

Desprocesamiento de todos los luchadores sociales.

Abajo la patronal y sus mandaderos.  ¡¡¡¡ Arriba los que luchan !!!!


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