Jornadas Libertarias.

Se realizó en Madrid una reunión internacional libertaria organizada por la Confederación General de Trabajadores (anarcosindicalista). Nuestra Organización participó en dicho evento. Se había confeccionado, por parte de los organizadores, un borrador de declaración. Consideramos este encuentro como un primer paso de conocimiento y relacionamiento directo con otras organizaciones hermanas. Cosa importante para ir procesando posibilidades de acciones comunes futuras.
Los días 31 de marzo y 1º de abril fueron los días de debate y en los que, entre otras cosas, se concretó la declaración que hoy publicamos.
Las organizaciones participantes de esta reunión fueron: Al Abdil (Líbano), Altrnative Libertaire (Catalunya), Alternative Libertaire (Francia), CGT (España), CIPO-Ricardo Flores Magón (Méjico), CNT (Francia), FAG (Brasil), FAU (Uruguay), Marmitag (Grecia), No Pasarán (Francia), ORA-S (República Checa), OSL (Argentina), OSL (Suiza), SAC (Suecia), Unicobas (Italia).
Las organizaciones que no pudieron llegar y que tenían interés de participar fueron: Anacho Sindico (India), Bikisha Media Collective (Africa del Sur).
Hubo un esfuerzo constructivo de las organizaciones participantes y el deseo de continuidad de una labor común. Con generosa amplitud, pese a los matices de enfoque, se logro consenso en la declaración general que va a continuación.

 

Declaración de la Reunión Internacional Libertaria Madrid a 31 de marzo y 1 de abril
Los hombres y las mujeres del mundo que hemos venido a Madrid, a encontrarnos en las Jornadas Libertarias para defender, reflexionar, y proponer una sociedad donde la libertad, la justicia, la equidad y la solidaridad nos permitan vivir en paz a los seres humanos, en paz con la Tierra, queremos hacer pública nuestra convicción de que es posible construir un mundo, otros mundos diferentes. Hacemos un llamamiento a las libertarias y libertarios del mundo a organizarse, a constituir una red internacional, que fomente el antagonismo social a la globalización capitalista, a trenzar las resistencias, los miles de hilos que conformarán la estrategia subversiva, el hermoso tapiz de la revolución social.

Con el termino libertario comprendemos lo siguiente:

· El criterio y el uso de la acción directa en los conflictos laborales y sociales para que los propios actores decidan y se responsabilicen de sus luchas.

· Una afirmación clara de anticapitalismo, antiautoritarismo y lucha contra todo tipo de dominación (patriarcado, fascismo, …) en los aspectos diarios socioculturales.

· La aplicación de la autogestión en la labor organizativa interna y externa, entendiéndose como la rotación de los cargos, la formación a los mismos, la revocabilidad, la transparencia, la responsabilidad y capacidad de todos para decidir en una estructura horizontal y federalista, antijerárquica y sin elites que acumulen y monopolicen el poder.

1.1: Apostar por la revolución no sólo es luchar por cambios radicales deseables sino atreverse a preparar efectivamente procesos de ruptura con el sistema capitalista. Para quienes no quieren limitar sus acciones a meras tareas de propaganda, el plantear la necesidad de revolucionar este mundo implica la determinación de las condiciones a partir de las cuales se puede realizar la acumulación de fuerzas que hagan penables, políticamente y estratégicamente posible, los procesos revolucionarios. Poner la revolución en nuestras agendas, es construir un proceso de trabajo político, una relación de fuerzas, dar dimensión estratégica al antagonismo social, forjar alianzas y ganar capacidad de orientación en el proceso de lucha social.

1.2: En plena ofensiva neoliberal, apostar, hoy por hoy, por revoluciones puede parecer irreal, sobre todo en un período histórico como el actual (marcado por una larga resistencia a la globalización que dura ya más de un cuarto de siglo). Sin embargo, tampoco son reales y plausibles las propuestas reformistas defendidas por la izquierda en general; la socialdemocracia ha pasado directamente a ser social-liberal. Entre la realidad y el deseo sólo hay un camino posible, para recorrerlo es necesario la estrategia elaborada con el pensamiento crítico, la reflexión y la acción, la voluntad libertaria de millones de personas para vivir dignamente, con autonomía en comunidad, ejerciendo el protagonismo al momento de tomar decisiones. Amasar la estrategia, impulsar la acción subversiva, acercar la realidad a los deseos, los sueños y las necesidades, son tareas que demandan la coordinación y la organización libertaria.

1.3: Buscar, en el nuevo milenio, el corazón del Estado, el Palacio de Invierno, poner fecha fija a las revoluciones, no es posible, el siglo XX nos ha enseñado trágicamente cuantos errores y barbaridades se pueden cometer en nombre de la Revolución. Reivindicamos la posibilidad de transformación, de revolucionar la sociedad dejando claro en primer lugar que, contra lo que algunos interesados pueden pensar y difundir, la historia no está decidida, la historia la hacen los seres humanos. En segundo lugar rechazamos el que nada pueda hacerse, que las fuerzas que rigen el cambio social están fuera del alcance de la intervención humana. Y por último, afirmamos que no estamos dispuestos a delegar en nadie el protagonismo de los explotados y oprimidos, la mayoría de la sociedad, en el devenir de la historia.

1.4: Si algo nos ha enseñado el siglo que acabamos de pasar, es a rechazar el optimismo ingenuo, la confianza ciega en el progreso de la humanidad. Todo puede ir peor, nada hay que garantice completamente un resultado favorable en la evolución de las sociedades. Pueden imponerse modelos sociales basados, aún más, en la desigualdad y la exclusión social. Desde esta perspectiva, alejados de todo determinismo histórico, la revolución es una necesidad vital, que se ha de construir día a día en muchos mundos en libertad.

1.5. : Como libertarios todos bebemos del mismo manantial: la acción directa, la autogestión, el federalismo, el apoyo mutuo e el internacionalismo. No obstante, los distintos sabores y corrientes de este manantial ha causado en demasiadas ocasiones el fracionalismo, la divergencia y la separación. No queremos ver quien tiene el agua más clara o más pura. Pensamos que todos tenemos razón y sinrazón. Puro e impuro. Los buenos bodegueros mezclan diferentes variedades de uva para producir los mejores caldos, cada uva da algo. Proponemos que hacemos lo mismo y brindamos por lo que nos une: la necesidad vital para una revolución libertaria.

2.1: El mito del desarrollo es una pesada herencia que nos legó el siglo XX, una construcción ideológica de los poderosos para prolongar en su beneficio toda la mitología edificada en torno al Progreso y que tan bien sirviera a los intereses capitalistas, desde los inicios de la primera revolución industrial hasta la segunda guerra mundial. La continuación del desarrollo ha desembocado inevitablemente en la globalización de la economía, proceso que, ya ha provocado miles de traumáticas operaciones de deslocalización de actividades productivas en todo el mundo, y como consecuencia, el establecimiento de grandes zonas de hiperexplotación del trabajo en condiciones laborales y ambientales indescriptibles.

2.2: El desarrollo humano, visto como el aumento general de su bienestar, no es compatible con el planteamiento capitalista de la sociedad y de la producción. A pesar de lo que intentan convencernos los capitalistas, ese desarrollo no se depende ni obligatoriamente ni únicamente en el reemplazo de los procesos tradicionales de producción por procesos tecnólogicos. El progreso científico ya no debe ser un instrumento útil solamente al desarrollo capitalista, es decir, al beneficio de un puñado de hombres. Al contrario, debe estar al uso de todos y todas. Debe asegurar la independencia y autonomía de todos los pueblos y la solidaridad universal.

2.3: Para asegurar la aceptación de las políticas de desarrollo, tanto en el bloque capitalista, como en el llamado socialista se contó con la propia brillantez del nuevo mito, reflejado en las formas de vida americana en un caso, y con la exaltación de la productividad como arma liberadora en los países denominados socialistas. También ayudó la colaboración entusiasta de los gobiernos y las elites económicas nacionales, que funcionaron como agencias locales, facilitando en sus respectivos territorios los programas desarrollados por las instituciones internacionales y las grandes corporaciones transnacionales, que se reservaron la facultad de imponer las adecuadas modificaciones (precios de las materias primas y otros bienes, sistemas fiscales, regulaciones comerciales, ajustes de diversos tipo, etc.) para favorecer la expansión las nuevas formas de producción, haciendo inviables las tradiciones. La era del desarrollo que se expandió por todo el mundo entre las décadas de los cincuenta y setenta, dividió a los países en, desarrollados, en vías de desarrollo y subdesarrollados creando una jerarquía al servicio del nuevo mito, recetando plomo para los que no lo aceptaban.

2.4: Tras varias décadas de aplicación, la crisis del petróleo (un recurso natural en declive), el ductiva, y la caída de los beneficios económicos por las luchas sociales y la extenuación progresiva de los países del Sur como consecuencia de su expolio continuo, el desarrollo es un mito que se derrumba, las esperanzas de bienestar general, de equiparación entre países son sueños que esconden la pesada herencia del desarrollo.

El mito del desarrollo compartido, difundido por los medios capitalistas, permite que los capitalistas hacen que muchas personas aceptan sus normas, por lo menos de modo pasivo. Pero la crisis económica y ecológica hace que esta mentira se deshace. En contra del desarrollo capitalista proponemos el desarrollo social, sobre la base de la igualdad, global, compartido, duradero y de acuerdo con el equilibrio ecológico. Apoyamos el desarrollo de la producción global en cuanta que intenta cubrir las verdaderas necesidades de los pueblos del sur y del norte, pero nunca con el fin de aumentar los beneficios de los accionistas. Montar tal proceso de producción requiere un control colectivo sobre las decisiones. El desarrollo económica, social y cultural es nada mas que una mentira trágica si no viene acompañado por la democracia autogestionaria y federalista. El desarrollo verdadero es un engaño si no todo el mundo puede participar en las decisiones colectivas.

2.5: La era del desarrollo ocasionó un atroz ensanchamiento de las desigualdades entre las personas y pueblos del mundo, hasta extremos nunca conocidos en la historia. El desarrollo ha mostrado su incapacidad manifiesta para extender la abundancia en el mundo, ni siquiera para cubrir las necesidades mínimas de subsistencia para la mayor parte de la población. Los problemas de vivienda, de acceso al agua potable y a las necesidades mínimas de energía no son más halagüeños que las que afectan a la alimentación. Los avances en sanidad y educación se quedaron estancados y la mitad de la población mundial se hacina en metrópolis y grandes ciudades insostenibles, en un régimen de total dependencia de sus suministros externos vitales que ni los fondos de recursos naturales subsistentes, ni el sistema económico global son capaces de garantizar. El proceso de urbanización de la población continúa con fuerza, alentado por la destrucción de las culturas locales, los conflictos bélicos y el desamparo creciente en que van quedando las poblaciones campesinas.

2.6: La respuesta de los poderosos al fracaso del desarrollo comenzó en la década de los ochenta con una nueva organización y división internacional del trabajo, la introducción de nuevas tecnologías en el sistema productivo para renovar la competitividad y el incremento de la monetización de las actividades humanas. Mediante políticas de liberalizaciones y privatizaciones: la respuesta fue la globalización de la economía, la preeminencia de ésta sobre la política, la cultura, la ecología, lo social.

2.7: Las políticas de desarrollo y su continuidad en forma de globalización económica, nos ha llevado en las dos últimas décadas a incrementar los procesos de duplicación social y de crisis ecológica a escala planetaria para ampliar el consumo banal de la mayoría de la población del Norte, mientras que en el llamado Sur, la escasez y la hambruna se apodera de sus habitantes y se hipoteca el futuro de todas las generaciones venideras.

2.8: Frente a un espacio de los flujos apoyados en los puntos fuertes del territorio, en las megaciudades globales, frente a un tiempo cada vez más veloz, negador del pasado y del futuro, en el que sólo existe el tiempo real del presente, tiempo circular de valorización del capital, la estrategia libertaria ha de profundizar en la defensa de lo local, de los ámbitos de comunidad, del concepto de proximidad, y de una ética intergeneracional que impulse la lucha por un mundo, por mundos habitables para nuestros hijos. Es la experiencia de resistencia, de lucha del ecologismo social en todos los continentes la que nos señala el rumbo a seguir, entronca con la tradición libertaria y constituyen aportaciones principales al pensamiento crítico, al antagonismo social en el ocaso del siglo XX.

3.1: Globalización de la economía, libre comercio y gobierno mundial son los tres pilares que sujetan fuertemente el nuevo edificio de la denominada era o sociedad de la información. Globalización de la economía sustentada en una nueva organización y división internacional del trabajo, en el desarrollo y aplicación de las tecnologías de la información para deslocalizar, descentralizar y flexibilizar la producción a lo largo de todo el globo, constituyendo toda una telaraña de redes empresariales, interconectadas y relacionadas entre sí, al mismo tiempo que han fraccionado en mil pedazos a la clase trabajadora, hiperexplotando a las nuevas generaciones obreras: jóvenes, mujeres, inmigrantes, niños. No es una visión del pasado, del siglo XIX, sino el más realista de los presentes en el siglo XX

La explotación mundializada tiene igualmente como finalidad particular las poblaciones inmigradas. Privadas de derechos y desarraigada en su identidad, esta población está más fácilmente explotada. Se utiliza para dividir los trabajadores creando competencias ficticias que generan y se apoyan en el racismo.

Los indocumentados son para la patronal una mano de obra estimada dócil y flexible. Separar los derechos de la nacionalidad por la libertad de circulación e instalación es un medio para poner en jaque el capitalismo.

El fascismo se está convirtiendo cada vez más en una realidad práctica creciente. Su influencia en el área política (y en nuestros espíritus) constituye un peligro auténtico para los valores que defendemos.

El capitalismo privado o estatal necesita un control cada ve más estricto de la población para conservar y aumentar sus beneficios. De ahí el establecimiento de un Estado penal influenciado por la extrema derecha y adoptado por la socialdemocracia (cuando peligran sus intereses).

3.2. El ídolo más adorado en el templo de la economía, es el Libre Comercio, que cuenta con legiones de fanáticos entre los economistas erigiéndose en el tótem fundamentalista de la globalización económica. Sin embargo, el funcionamiento de la competencia como instrumento regulador de la economía está marcado por una sucesión de comportamientos depredadores, respaldados en última instancia por la fuerza de las armas. La competitividad en los mercados internacionales se salva con una mayor productividad y ésta logra incrementarse subyugando y orientando las innovaciones tecnológicas, precarizando la vida de los trabajadores; así ha sido en los últimos veinte años y esa es la política que rige el presente y el mañana en los planes del capital. Lo que se puede esperar del Libre Comercio, de la competencia internacional es todavía una mayor concentración de riqueza y de poder en manos de las corporaciones transnacionales y en los gobiernos que las respaldan.

3.3. El capitalismo mundial tiene sus instituciones para favorecer el desarrollo de la globalización: FMI, Banco Mundial, OMC, G 7, etc. Conforme avanzan las consecuencias ecológicas, sociales y económicas de la globalización, cada vez son más las voces que alzan a favor de un mayor control, de un gobierno mundial. Alentar el avance hacia alguna forma de gobierno mundial, a partir de la situación política actual, sólo conduce a legitimar los poderes rectores del capitalismo, acelerando la consolidación de estructuras políticas totalmente incontrolables por los individuos y los pueblos del mundo. El uso de la fuerza, de la guerra por medio de las «fuerzas de paz «ONU y la subvención directa de las empresas transnacionales a las Naciones Unidas nos enseñan el guión de la tragedia: un gobierno mundial que tiene como gendarme a las fuerzas armadas de la OTAN disfrazadas de fuerzas humanitarias, a las que pagan su soldada la ONU con fondos de las corporaciones transnacionales.

3.5. Ni Estado, ni gobierno mundial, el único gobierno aceptable es el local, el del municipio o comunidad libertaria, donde las decisiones se tomen en la base y el federalismo la fórmula de cooperación; ni competencia, ni libre comercio, apoyo mutuo y solidaridad entre las personas, entre los pueblos; ni globalización, ni dependencias, autonomía para poner el destino en nuestras manos. No estamos dibujando solamente la sociedad que llevamos en nuestros corazones, fines y medios son lo mismos en la estrategia libertaria. Estamos dando las paletadas de la obra que construimos día a día en la resistencia social: al mismo tiempo que se combate y deconstruye el dominio del capital hay que poner en pie metro a metro, hora a hora, la alternativa libertaria.

4.1. A través de la historia, los otros tipos de explotación han sido basados sobre el patriarcado y la explotación de las mujeres. Como sistema social de dominación de los hombres sobre las mujeres, el patriarcado asegura la doble explotación de la mujer: en el trabajo y en la casa. El capitalismo ha cogido a su beneficio la organización patriarcal familiar con a establecer una estricta distinción entre lo privado y lo publico, para ser exactos, entre el trabajo «reproductivo» (de las mujeres), con la particularidad de que es gratuito, y el trabajo «productivo» (mayoritariamente masculino), que está remunerado. Esta hierarquisación de las actividades sociales es un resultado de la dominación masculina: ya que las relaciones sociales entre hombres y mujeres son desiguales, sus actividades domesticas y profesionales no cuentan con el mismo valor económico o social

4.2. Hoy, dentro del contexto de la privatización, la regularización monetaria de todas las actividades humanas, el trabajo de casa está considerado como un «servicio local» que ha sido y es codaste las mujeres. El capitalismo ha encontrado un verdadero filón de oro a través de continuar de aumentar sus beneficios gracias a la explotación de les jóvenes y las inmigrantes.

4.3. Incluso cuando las mujeres pueden acceder, principalmente en los países llamados industrializados, a trabajos pagados, estos son sobre todo restringidos a trabajos de tiempo parcial y peor pagados a los trabajos de los hombres. Esta es la respuesta a las necesidades de flexibilidad de capitalismo y hace que se permite la continuación de la explotación de las mujeres dentro del ambiente domestico.

4.4. Una de las respuestas de los libertarios a la dominación patriarcal es obtener una reducción y la igualdad de las horas de trabajo de los hombres y mujeres y de sus sueldos: esta es una condición indispensable a la hora de crear un verdadero reparto de trabajo, incluyendo las tares de la casa.

4.5. La igualdad conquistada en la mayor parte de los países industrializados no han suprimido ni disminuidos la dominación patriarcal. Las formas han cambiado, sobre todo por la diversificación de los modelos familiares. Las mujeres siguen siendo víctimas de la violencia (¿violación?) cotidiana, dentro del ambiente familiar o como estrategia durante las guerras.

4.6. Para los libertarios, las consecuencias de la dominación patriarcal no termina allí. Para los hombres y las mujeres, reivindicamos igualmente la libertad de reproducción, sobre la posesión de nuestros cuerpos, la libertad de elegir las diferentes maneras de convivir, el derecho a diferentes tipos de sexualidad (homosexualidad, bisexualidad, transexualidad,etc.), el derecho a la diferencia. Proponemos la autodeterminación de nuestra identidad. Esto nos permitirá resolver la habitual tensión entre el individuo y el colectivo y permitir una desarrollo comunitario y solidario. Queremos romper la dominación masculina dentro de nuestras organizaciones y en la sociedad.

5.1: La acción directa, la propaganda por la vía de los hechos es una seña de identidad de la práctica libertaria que hunde sus raíces en los inicios del sindicalismo revolucionario. Hoy la acción directa forma parte de la estrategia de reparto de la riqueza basada en la reapropiación social. Porque no basta ya con reivindicar, hay que reapropiarse socialmente de la riqueza sustraída por los poderosos. La acción directa debe ser autogestionaria por parte de sus implicados. Estamos opuestos a activistas autoritarios, de tipo mesiánicos hacia los pueblos oprimidos y animamos y apoyamos la autogestión en las luchas. Los anarquistas estamos implicados en estas luchas, pero no somos los únicos.

5.2. La riqueza generada en la sociedad no es sólo el fruto de los «emprendedores» capitalista -que se llevan la mejor parte- y del trabajo asalariado – al que le tocan las migajas; La riqueza se genera socialmente y a ella contribuyen otros actores no remunerados que con sus aportaciones en las tareas de producción, formación o abaratamiento de los costes labores (mujeres, estudiantes, parados…) Se llevan en el mejor de los casos la peor de las partes: la dependencia de un marido, padre o mísero subsidio de desempleo, y en el peor, tienen las manos vacías.

5.3. De cada uno según su capacidad y cada cual tome según su necesidad, éste es el reparto de la riqueza comunista y libertario que propugnamos históricamente y avanzando hacia este objetivo, un ingreso social suficiente para todas las personas que carecen de renta o patrimonio podría ser la baza estratégica principal para aunar esfuerzos, sumar efectivos en la batalla del antagonismo social por repartir más equitativamente la riqueza. Pero mientras se consigue implantar el ingreso o salario social, la gente tiene necesidades insatisfechas, urgencias para sobrevivir.

5.4. La acción directa como reapropiación social de la riqueza, la ejercitan los ocupantes de viviendas, los participantes en comidas colectivas conseguidas gratuitamente, los que aseguran su salud poniendo en marcha mediante la asociación y la cooperación un consumo saludable, lejos de las vacas locas, los pollos con dioxinas, los vegetales con toxinas y los alimentos transgénicos. La acción directa como práctica y estrategia libertaria permite satisfacer necesidades de forma inmediata, construye alternativas al dominio capitalista y es la mejor propaganda por la vía de los hechos, para que la movilización de la mayoría social consiga imponer las reivindicaciones de reparto de la riqueza.

6.1: En la tradición libertaria el sindicalismo revolucionario ha sido importante (con su raíz en la 1ª Internacional) en la lucha contra el capital en Europa y en América. Desde los albores del siglo XX hasta los inicios de la segunda guerra mundial, el sindicalismo revolucionario, el anarcosindicalismo centró los principales impulsos organizativos de grupos y organizaciones anarquistas. Organizar a los trabajadores en sindicatos, de forma autónoma con respecto a partidos, patronales y estado, con independencia de su ideología, pero con una apuesta firme por la revolución social fue la tarea primordial del anarquismo en las primeras décadas del siglo pasado.

6.2. Aunque no podemos hablar propiamente de un solo tipo de anarquismo, sino que fueron y son numerosos las variedades anarquistas, el sindicalismo revolucionario fue la obra maestra obrera que permitió afiliar y luchar a millones de trabajadores en todo el mundo, desde Francia y España a Suecia y México, por su emancipación. Coincidiendo con la segunda revolución industrial y una nueva organización del trabajo, el anarcosindicalismo encabezó la lucha y las aspiraciones de un nuevo proletariado que respondía a las nuevas formas de producción desde dentro del proceso de especialización profesional

6.3. Tras la segunda guerra mundial el pacto social encubierto que supuso la implantación del estado del bienestar, con su seguridad social, leyes de negociación colectiva y prestaciones por desempleo, el sindicalismo de corte institucional, mayoritariamente socialdemócrata, arrinconó y casi hizo desaparecer al sindicalismo-evolucionario en todos los países. La crisis capitalistas de los años setenta y la nueva organización del trabajo resultante de ella, así como la deriva hacia la globalización de la economía y los cambios sociales acontecidos en las primeras décadas de la era de la información hasta el nuevo siglo en el que ya estamos no han contado con la presencia de un sindicalismo revolucionario organizado, la presencia en general es marginal en casi todas las partes del globo.

6.4. Pero no ha ocurrido lo mismos con las ideas anarquistas. Todos los nuevos movimientos sociales relanzados a partir de los sesenta, ecologismo, feminismo, antimilitarismo han hecho renacer las flores libertarias. El antagonismo social contra las dominaciones por razones de genero, raza, orientación sexual y otras han utilizado la acción directa llamándola desobediencia civil e insumisión, el federalismo y los grupos de afinidad para organizarse, el apoyo mutuo denominándolo cooperación y solidaridad. Es por todo ello que los grupos y organizaciones propiamente anarquistas o libertarios en las últimas décadas han dedicado sus esfuerzos a incidir en las luchas sociales de estos movimientos desarrollados en las ciudades, en el medio urbano.

6.5.: La lucha de clase sigue existiendo. Es una lucha esencial para la emancipación de la humanidad. Es importante tener en cuenta que las relaciones entre los dueños de los medios de producción/capital y los trabajadores no ha cambiado. Aunque la lucha de clase en la vida cotidiana ya no se ve como la lucha principal, la dominación de capitalismo sobre la sociedad junto con la explotación del labor humano es una fuerza opresiva mayor, pero no es el único objetivo de la lucha anarquista. Lucharemos para hacer que la lucha de clase se converge con otras luchas contra la alienación, la patriarquia y el orden moral, el racismo, el nacionalismo, o el integrismo religioso. Hoy en día las luchas tienen identidades plurales y formas distintas. Dependen de otros modos para organizarse. No puede haber dominación de un tipo u otro en las luchas.

6.6. Por otro lado, el sindicalismo no ha sido capaz de renovarse ante la nueva organización del trabajo impuesta en los últimos decenios. Es más, la tendencia general hacia un mayor fraccionamiento de la clase trabajadora con empleos fijos, precarios, sumergidos, autónomos, a tiempo parcial, parados, etc., la reducción del campo de acción del derecho laboral a favor del derecho mercantil y el avance cada vez mayor de la negociación individual en detrimento de la colectiva, limita y disminuye el papel del sindicalismo, poniéndolo en la tesitura de cambiar urgentemente sus estrategias y formas organizativas o verse abocados a desaparecer limitando sus actuaciones al papel institucional que les asignan las empresas y los gobiernos.

6.7. El esfuerzo libertario en estos momentos es el de impulsar la convergencia, la interacción de los movimientos sociales -incluido el movimiento obrero- en un sólido movimiento social antagonista al capital, a su expresión genuina actual, la globalización económica y al resto de las dominaciones. Movimiento social antagonista que no tiene, ni deber tener una expresión organizativa única, sino plural, partiendo de la realidad actual, confluyendo y actuando conjuntamente en el territorio, para recrear una identidad territorial común, compuesta por muchas y singulares identidades.

6.8. La organización territorial local es equivalente del siglo XXI a lo que fue el sindicalismo revolucionario en las primeras décadas del siglo XX. La globalización económica es un flujo de información y capital que fluye a la misma velocidad, sin referencia a preocupaciones locales. Las luchas y necesidades tienen raíces locales: el barrio o el pueblo. Es allí donde tenemos que trabajar para contestar la dominación capitalista y la explotación, por medio de construir alternativas libertarias fuera de las instituciones oficiales locales. De este modo, las distintas identidades podrán trabajar juntos ya que estamos apoyando una identidad territorial común por medio de la democracia directa interconectada a través de redes con otras ciudades.

6.9. En un mundo donde las resistencias sociales fortalecen las ideas libertarias, los grupos y organizaciones anarquistas tiene mucho que aprender y aportar. La estrategia libertaria es la de fortalecer el movimiento social antagonista mediante la interacción de los movimientos sociales: el movimiento obrero, los marginados, el movimiento de las indígenas, la discriminación en general, los ecologistas, las feministas, impulsando la acción directa como reapropiación social de la riqueza, como propaganda por la vía de los hechos, como ejercicio de democracia de base con orientación participativa y federalista, sin delegaciones ni intermediarios, construyendo ámbitos de comunidad en cada territorio como alternativa a las instituciones autoritarias..

7.1: La idea libertaria, el anarquismo ha sido y es internacionalista, en tiempos de globalización mundial de la economía aún es mayor la necesidad de interconectarse desde cualquier rincón del planeta donde una persona o un grupo libertario luche.

7.2. Los grupos y organizaciones libertarias se han organizados históricamente por afinidades y han creado o constituido sociedades, mutuas, sindicatos, ateneos para defender, impulsar o promover reivindicaciones, educación, cultura alternativa o formas de vidas diferentes para cosas concretas, siempre con el horizonte puesto en la emancipación social.

7.3. Hoy apostamos, como primer paso, por constituir una red libertaria de carácter internacional en la que tengan cabida todos los grupos de afinidad que así lo deseen, las organizaciones libertarias y las asociaciones, ateneos, sindicatos u otros. Red que sirva para extender el apoyo mutuo, la solidaridad con las luchas, que sea una fuente de información y debate para el mundo libertario, que organice los encuentros internacionales, las escuelas de formación, las videoconferencias y todo tipo de instrumentos para poner en común estrategias que permitan orientar e introducir la idea libertaria en las luchas sociales.

7.4. En segundo lugar apostamos por crear organizaciones libertarias en ámbitos territoriales diversos, locales, regionales nacionales, etc. partiendo de la tradición organizativa de cada lugar. Organizaciones libertarias que utilizan el federalismo como estructura para unir diversos grupos de afinidad, cuyo objetivo principal es la interacción de los diferentes movimientos sociales en las luchas, creando identidades territoriales de base, conexiones organizativas y redes comunes.

7.5. Y en tercer lugar, pero no en último de importancia, sentimos la necesidad vital de agruparnos por afinidad. Un grupo de afinidad, donde se comparten muchas cosas, donde nos vemos las caras para discutir, pasarlo bien y formar el primer ámbito de comunidad que hace a las personas seres sociales, por el cual podemos aportar colectivamente a otros grupos de la localidad, de la región, una porción de identidad.

Queremos juntarnos por afinidades, es decir en grupos donde podemos pensar y debatir de cara a cara. Los grupos de afinidad son grupos de lucha, además de grupos donde compartimos y podemos pasarlo bien. El grupo local, al contrario, es la base de democracia, donde se toman las decisiones.

7.6. De la explotación, dominación, alienación, violencia material y simbólica, la dominación y la violencia son las principales. La explotación es una categoría de la violencia y no al contrario. Nuestra lucha es una lucha contra el poder, contra las dominaciones, contra todos los poderes. En esta lucha común llamamos a los libertarios y libertarias, a los grupos de afinidad, a las organizaciones, asociaciones, colectivos, sindicatos, ateneos a constituir a escala internacional la red libertaria.

Apoyamos la abolición de salarios y para la realización de una sociedad libertaria.

 


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